Revista de Energia de Hoy

Lunes, 24 Octubre 2016 16:20

El uso indiscriminado de las fuentes de energía contaminantes ya no es viable desde el punto de vista medioambiental

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Madrid, octubre de 2016.- La transición energética, sus características y los retos a los que se enfrenta España en esta materia han sido los principales temas de debate de la jornada celebrada ayer en las instalaciones de la ETSII (Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM).

Bajo el título “Transición energética: pasos hacia un nuevo modelo energético”, y organizado por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid, ETSII-UPM, en colaboración con Energía y Sociedad, el encuentro ha reunido a más de 400 asistentes, entre expertos, profesionales, agentes e instituciones tanto del sector energético como de otros sectores.

Óscar García Suárez, subdirector de Investigación, Doctorado y Relaciones con Empresas de la ETSII-UPM, y Helena Lapeyra, socia de Energía en PwC, fueron los encargados de inaugurar el encuentro y dar la bienvenida a los ponentes de la jornada y presentar los temas de debate.

La jornada dio comienzo con una breve ponencia por parte de Helena Lapeyra, socia de Energía de PwC. Durante su introducción, remarcó la unanimidad que existe sobre la necesidad de transformar el sector eléctrico, “todos vemos un futuro sin emisiones, todos vemos con ilusión ese acuerdo multinacional. Y todos vemos la necesidad de transformar el sector energético”. Sin embargo, dos aspectos no constan tan claros, y por tanto generan discrepancias: ¿cuál es la ambición que debe determinarse a nivel nacional? Y, ¿cómo será la hoja de ruta para alcanzar esta ambición?

Para establecer cómo llevar a cabo esta hoja de ruta no se debe perder la ambición, sino que “tenemos que ambicionar un futuro más sostenible”. Y además, será primordial mantener una visión realista de 360 grados para la transición energética, incorporando a los diversos sectores adyacentes. Esta transición “no puede ser únicamente una visión medioambiental”, debe también abarcar la sostenibilidad técnica y económica del sistema. Será necesario tanto garantizar la seguridad de suministro como no comprometer la competitividad de las empresas ni propiciar la pobreza energética para los ciudadanos.

Tras su presentación fue el turno para Alberto Nadal, secretario de Estado de Energía, encargado de exponer cuáles son las principales características del modelo de transición energética, en el que las energías renovables, la eficiencia energética y el desarrollo sostenible han pasado a ser una realidad y una cuestión estratégica para España.

Durante su intervención, aseguró que para evitar destruir el futuro del medio ambiente ya no es posible que siga existiendo un uso masivo e indiscriminado de las fuentes de energía contaminantes, pero “el incremento de las energías renovables se debe hacer con sentido común, midiendo esfuerzos y costes y apostando por la mejor tecnología en cada momento”. En este sentido, destacó que las energías renovables estarán en igualdad con las convencionales cuando su coste de producción y almacenamiento sea equivalente.

Asimismo, el secretario de Estado subrayó que la seguridad del suministro sigue siendo un pilar básico de la política energética, por ello considera necesario tener un parque de reserva convencional.

Por otro lado, Nadal hizo hincapié en mantener el parque nuclear en España, pues “el mix de energías renovables junto a la energía nuclear, contribuirán a reducir considerablemente las emisiones de CO2”. Ha subrayado que no nos podemos permitir cerrarlas, hacerlo elevaría el coste de generación entre un 25-30%.

En cuanto al autoconsumo, ha defendido la necesidad de que quién quiera una instalación, contribuya al sistema.

Por último, consideró que para alcanzar ese objetivo para 2030 es necesario también contar con el compromiso de la Unión Europea de que va a respaldar el desarrollo de las interconexiones energéticas.

Tras la intervención de Alberto Nadal, se celebró la primera mesa redonda de la jornada en la que se abordaron los retos técnicos que debe asumir este nuevo modelo energético para conseguir un desarrollo sostenible.

Retos técnicos de la transición del modelo energético hacia la sostenibilidad medioambiental

Moderada por Jaime Rodríguez Arribas, coordinador del Máster Ingeniería Eléctrica de la ETSII-UPM, la mesa redonda contó con la participación de María Sicilia, directora de estrategia de Enagás. Comenzó afirmando que el cambio climático es una realidad que supone un coste económico, asegurando que ahora es rentable invertir en reducir las emisiones de C02. En este sentido, el gas puede jugar un papel importante, pues, según la experta, la energía gasista permite la integración de las renovables para asegurar el suministro, además de ser “la mejor aliada de las energías renovables”, y una alternativa viable para el transporte.

Por su parte, Antonio Cornadó, presidente del Foro Nuclear, insistió en la necesidad de acordar un plan de transición energética para el año 2050 con el fin de disponer de un suministro de electricidad seguro, competitivo y que cumpla los compromisos españoles de descarbonización de la economía. Y es en este proceso donde la energía nuclear juega un rol esencial junto con las energías renovables. Según el experto, la energía nuclear en España aporta más del 20% de la demanda de energía eléctrica, además de tratarse de una tecnología baja en carbono. De acuerdo con Cornadó, China, Estados Unidos e India ya están apostando por la energía nuclear por sus bajas emisiones. Asimismo, aseguró que “diez años de generación nuclear en España representa dos años y medio de suministro del país”.

Además, destacó que la transición energética ya es una realidad. “Nuestra sociedad y nuestro entorno están orientados hacia economías bajas en carbono. En esta transición, la energía nuclear puede y debe jugar un papel importante, que permita transitar hacia un futuro sostenible. Mantener el parque nuclear español es sencillo y asumible, y la industria nuclear sabe cómo hacerlo, concluyóCornadó.

José María González, director general de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), fue otro de los ponentes de la primera mesa redonda. Durante su intervención, expuso que la transición es imparable, pues prácticamente todos los países del mundo ya cuentan con políticas de energía renovables, “en 2015, más de 160 países contaban con unos objetivos de energía renovables definidos”. Asimismo, hizo hincapié en la importancia de la energía eólica y fotovoltaica, que, en sus palabras “han reducido sus costes en un 61% y 82%, respectivamente”.

Por último, Miguel Duvisón, director general de Operación de Red Eléctrica de España (REE), cerró el debate explicando que el nuevo modelo energético en el sector eléctrico se comenzó a instalar a principios de siglo XXI. De acuerdo con el experto, España produce el 70% de su energía con fuentes libres de emisiones. Además insistió en la importancia de la energía hidráulica de bombeo como respaldo para las renovables no gestionables. Según Duvisón, es la energía más renovable y la más importante de todas porque permite que existan las demás, “son fundamentales como respaldo para el sistema”. Además, insistió en que las redes de transporte y distribución fuertes, junto a grandes centrales de energía “serán fundamentales para asegurar el suministro”.

Impacto del nuevo modelo energético en la competitividad del sector

Posteriormente, y moderado por Óscar García Suárez, subdirector de Investigación de doctorado y relaciones con Empresas de la ETSII-UPM, tuvo lugar el segundo panel de expertos en el que se analizó el impacto del nuevo modelo energético en la competitividad del sector.

Guillermo Ulacia, presidente de la Comisión de Industria y Energía de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), fue el primero en iniciar el debate, defendiendo su informe “Energía y Competitividad: Propuestas del sector empresarial” con 8 principales propuestas para un suministro competitivo.

De acuerdo con su exposición, el sector energético español requiere una “buena praxis regulatoria” con una visión a largo plazo, aportando credibilidad de cara a los inversores bajo una seguridad jurídica. Por otro lado, indicó la necesidad de prestar mayor atención a los costes ajenos al suministro que finalmente impactan en la factura eléctrica. En cuanto al mix energético, subrayó la aportación de la generación eléctrica nuclear para combatir el cambio climático, reduciendo las emisiones del sector eléctrico. Finalmente concluyó su ponencia haciendo referencia a la competitividad del sector eléctrico y gasista de la Unión Europea, destacando como fundamental el aumento de interconexiones entre países para mejorar dicha competitividad.

El papel del consumidor en este nuevo modelo, también fue otro de los temas de debate. Javier Arranz, responsable en Materia Energética de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), subrayó que el consumidor es otro de los roles fundamentales en esta transición energética y la tecnología debe apoyarlo. De acuerdo con Arranz, la tecnología juega un papel fundamental en esta transformación, “los contadores inteligentes deben ser parte de esta transición energética y estar al servicio del consumidor”.

Además, insistió en la necesidad de establecer un bono o tarifa social que llegue a los hogares que realmente lo necesitan, siendo fundamental establecer “medidas adicionales contra la pobreza energética”.

Por su parte,Jorge Morales, vicepresidente de la Fundación de Energías Renovables (FER), destacó en su ponencia algunos estudios en materia de energía y de costes actuales de las renovables. Según el experto, aunque los costes fijos de las energías renovables son altos, “no lo son los variables”. Además, aseguró que la tecnología solar fotovoltaica sin ayudas es competitiva en toda Europa.

El panel de expertos terminó con la intervención del economista Daniel Lacalle, quien habló de la necesidad que tiene Europa de poner en orden una política energética que se ha olvidado de los costes y de la competitividad. De acuerdo con el experto, el desarrollo de las energías renovables ha permitido que el precio de la electricidad mayorista baje. Sin embargo, entre primas, costes fijos y subvenciones, los precios a los consumidores se han incrementado considerablemente. El experto concluyó que es necesario apostar por energías renovables “sin pasar la factura a empresas y familias”, sustituyendo el sistema de primas por uno de incentivos fiscales.

La jornada concluyó con la ponencia de Helena Lapeyra, quien recogió las principales conclusiones de la jornada. La socia de Energía de PwC aseguró que la energía requiere un pacto de Estado, además de una estrategia clara en España con el fin de evitar medidas a corto plazo.

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